lunes, 30 de noviembre de 2015

¿CÓMO SE SALE DE ROMA?
Si todos los caminos llevan a Roma, ¿cómo se sale de Roma? A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco. Si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella. Aunque, en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo nos está regalando lo único que no recuperará jamás.
Y es que la vida es un momento ¿sabes? Yo ahora estoy aquí y mañana no lo sé… Así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás. Mirando al miedo de frente y a los ojos, entregando todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella… Así que no sé que será de mi mañana pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo...

Antes de que el pasado pase página.

Antes de que el pasado pase página.
Me quedo con el recuerdo de tu sonrisa, con los abrazos a media noche, con agarrar tu mano con fuerza.
Con el sentimiento de desear hasta el punto de vender mi alma con la condición de que llegara cuanto antes el día de volver a verte.
Me quedo con las mariposas que revoloteaban en mi estómago al tenerte cerca, me quedo con el recuerdo de nuestro rinconcito en el que nos conocíamos cada vez más. Me quedo con la tranquilidad que me producía rozar tu cara y tu pelo con las yemas de mis dedos. Con la ilusión de pasar la mitad del tiempo pensando en ti y la otra mitad deseando que me hablaran de ti para sentirte mas cerca.
Me quedo con cada paso que daba para llamar tu atención. Con cada beso, caricia, mirada...
Con cada pequeña discusión producida por el desconocimiento y los celos que me hacían un nudo en el estómago al pensar que te perdía. Me quedo con cada despertar, con cada anochecer...
Me quedo con todo eso porque así, al cerrar mis ojos, siento que estás aquí.
No creo en el amor desde que creo en ti.
Has borrado todos los motivos para seguir creyendo en algo que está completamente roto, has acabado con todos los principios, todos los finales y todos los puntos suspensivos, solo has dejado silencio. Silencio y unas ganas de desaparecer, de salir corriendo para que nadie venga a recordarme que hace apenas unos días se nos veía tan bien juntos…Lo que nadie sabe es que hace mucho que me estaba consumiendo, que hace demasiados meses que esto estaba roto, por mucho que nos empeñásemos en seguir fingiendo que las cosas estaban bien.
Me inventé tantas formas de seguir a tu lado, tantos motivos para quedarme, tantas escusas para no salir corriendo cuando fui capaz de darme cuenta que aquello no era amor.
Te prometo que lo intenté, quise quedarme, pero no pude.
Te prometo que te quería de verdad, incluso demasiado
Y ese fue el error, cuando quieres tanto es como estar borracho; que no piensas con claridad, no te das cuenta de que estás haciendo el ridículo. Pero…al final llega la resaca.
Y lo de…” no vuelvo a beber” o en este caso“no vuelvo a enamorarme”
Pero es que nadie me dijo que cuando le entregas todo a alguien...Te quedas sin absolutamente nada.
Nadie me avisó que tus principios eran todos mis finales.
Nadie me advirtió que cuando tienes que querer por los dos, terminas doblemente jodida.
Pero te prometo…que esta vez no volveré a beber...
Al menos de tu vaso...