Antes de que el pasado pase página.
Me quedo con el recuerdo de tu sonrisa, con los abrazos a media noche, con agarrar tu mano con fuerza.
Con el sentimiento de desear hasta el punto de vender mi alma con la condición de que llegara cuanto antes el día de volver a verte.
Me quedo con las mariposas que revoloteaban en mi estómago al tenerte cerca, me quedo con el recuerdo de nuestro rinconcito en el que nos conocíamos cada vez más. Me quedo con la tranquilidad que me producía rozar tu cara y tu pelo con las yemas de mis dedos. Con la ilusión de pasar la mitad del tiempo pensando en ti y la otra mitad deseando que me hablaran de ti para sentirte mas cerca.
Me quedo con cada paso que daba para llamar tu atención. Con cada beso, caricia, mirada...
Con cada pequeña discusión producida por el desconocimiento y los celos que me hacían un nudo en el estómago al pensar que te perdía. Me quedo con cada despertar, con cada anochecer...
Me quedo con todo eso porque así, al cerrar mis ojos, siento que estás aquí.
Me quedo con el recuerdo de tu sonrisa, con los abrazos a media noche, con agarrar tu mano con fuerza.
Con el sentimiento de desear hasta el punto de vender mi alma con la condición de que llegara cuanto antes el día de volver a verte.
Me quedo con las mariposas que revoloteaban en mi estómago al tenerte cerca, me quedo con el recuerdo de nuestro rinconcito en el que nos conocíamos cada vez más. Me quedo con la tranquilidad que me producía rozar tu cara y tu pelo con las yemas de mis dedos. Con la ilusión de pasar la mitad del tiempo pensando en ti y la otra mitad deseando que me hablaran de ti para sentirte mas cerca.
Me quedo con cada paso que daba para llamar tu atención. Con cada beso, caricia, mirada...
Con cada pequeña discusión producida por el desconocimiento y los celos que me hacían un nudo en el estómago al pensar que te perdía. Me quedo con cada despertar, con cada anochecer...
Me quedo con todo eso porque así, al cerrar mis ojos, siento que estás aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario