Hoy escribo con lágrimas como tinta y con el corazón apagado, escribo para despedirme de aquello que quise ser para estar a tu lado, escribo para desahogarme y poder deshacer el nudo en mi garganta que me impedía digerir mi realidad.
Hoy escribo porque no conozco otra forma de decir lo que siento, porque no tengo tu cuerpo junto al mío para demostrarlo, porque aun cuando quiero creer que la distancia no es impedimento en realidad es lo que nos tiene alejados.
Hoy escribo para liberar mis demonios y matar mis tristezas, para redimirme conmigo misma, para rencontrar mi camino el cual perdí al pensar en un futuro que aun no tiene establecido un presente.
Hoy escribo por mí, pensando en ti. En todo aquello que tal vez, en otra vida o en otro tiempo podamos ser, escribo no rindiéndome, sino dándote espacio para ser y que te encuentres, porque te amo, porque soy fuerte y sé lo que quiero, porque nimiedades no me harán dejar de luchar por lo que creo y por lo que quiero. Y yo creo en ti, porque te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario