martes, 19 de enero de 2016

Tengo un cuaderno en blanco y un bolígrafo lleno de tinta, tengo la mente vacía de ideas. Tengo el corazón en espera y lo que es mejor, tengo un recuerdo en el olvido.
Tengo un baúl lleno de besos y de abrazos sin dueño, tengo todo ese cariño que no logre dar por miedo. Tengo un sueño y una pesadilla y aún no sé cuál es cual.
Y si te dijera que vivo en el olvido te estaría mintiendo, porque hasta mi recuerdo sigue estando enamorado de ti. Y ahora te recuerdo porque fuiste alguien importante en mi vida, pero no por eso volvería a firmar para despertarme contigo.
Sigo esperando aquello que no llega, una disculpa, un lo siento, un estaba estancado o un no sé qué paso. Pero sé que nunca llegaran, (porque tu orgullo no te deja) y por eso mismo me conformo con saber que hice aquello que mi corazón me pidió. Que ahora te recuerdo porque estoy ordenado mi vida, mis pensamientos y terminando de escribir un libro que jamás volveré a leer.
Y mientras sucede todo eso me voy dando cuenta que la vida se mira de frente, sin medias tintas, con un cuaderno en blanco y un bolígrafo lleno de tinta para poder escribir mi nueva historia, esperando que algún día mi alma se vuelva a emocionar.

lunes, 18 de enero de 2016

"Cerrar los ojos... no va a cambiar nada. Nada va a desaparecer simplemente por no ver lo que está pasando. De hecho, las cosas serán aún peor la próxima vez que los abras. Sólo un cobarde cierra los ojos. Cerrar los ojos y taparse los oídos no va a hacer que el tiempo se detenga".

viernes, 15 de enero de 2016

Sentimientos contradictorios.

¿Cómo diferenciar el amor del odio cuando son sentimientos tan parecidos?
Siempre escuché que del amor al odio solo hay un paso, será por eso por lo que me paso el día de lado a lado.

...Te amo cuando recuerdo los momentos vividos, los besos, las caricias, las noches de cine y los desayunos cargados de dulces pasteles. Las miradas cómplices, las llamadas y los whatsapp diciéndonos lo mucho que nos echábamos de menos, las eternas semanas que por circunstancias no podíamos hablar hasta el fin de semana...
Cuando recuerdo los nervios en mi tripa al faltar unas horas para verte, el temblor incesante en mis piernas por tenerte cerca, el cosquilleo de tus manos rozando mi piel. Tu olor impregnado en mis sábanas que me hacía imaginarte a mi lado y sentirte cerca cuando estabas lejos.

...Pero te odio cuando recuerdo aquel último beso, aquellos días esperando que quisieras verme, esperando que dieses señales de vida y yo sin entender cómo podía haber cambiado todo sin ningún motivo aparente. Aquellas crueles palabras que por fin te atreviste a decirme. Palabras que se clavaban en mi pecho y no me dejaban respirar, como dagas afiladas en mi corazón. De la noche a la mañana, como si todo hubiera sido un sueño.
Te odiaba un poquito más cada vez que me preguntabas ¿qué tal? Y tenía que responderte que bien y tú sin saber que llovían lágrimas en mis ojos, que  sentía un retorcido dolor en mi brazo izquierdo y me costaba respirar.
Te odio por no decidirte y no dejarme avanzar. "Ahora sí, ahora no" Espera...no. Que si, mira mejor no.

Pero ahora te amo y después te odio, son sentimientos contradictorios...

domingo, 10 de enero de 2016

Secuela...

Nunca llegamos a ser completamente amigos o novios, solo fuimos un intermedio que me duele en el corazón. Nunca llegamos a amarnos locamente, sólo hubo noches de pasión que dejaron mi cuerpo con ganas de más, nunca fuiste mi mañana, porque eras mis noches y mis amaneceres.
Y hoy en este amanecer, estoy aprendiendo a lidiar con tu ausencia, aprendiendo a sobrevivir sin ti, intento llevar tu pérdida y  ese vacío que se queda en el corazón cuando has perdido a  quien querías.
Y mientras tanto, he aprendido a no esperar que nadie entre por la puerta de la que una vez fuera nuestra casa. Y día a día voy  aprendiendo que es mejor limpiar la casa de recuerdos, quitando  fotos, guardando regalos y sobre todo intentar no pensar que una vez fuimos algo más que dos desconocidos conociéndose.
Intento aprender a celebrar las fiestas sin que tú estés en ellas, esto aprendiendo a crear nuevos recuerdos, a verme bien aunque mi corazón me duela. Estoy aprendiendo a pasar las noches sin pensar en ti, sin esperar tu calor o una caricia perdida, estoy aprendiendo a poder vivir sin un te quiero en un susurro.
Pero sé que un día despertaré y podré volver a ser un poco más yo y un poco menos tú, porque al final esto del amor no es más que un virus que se termina sudando, aunque eso si, siempre deja alguna secuela …

sábado, 9 de enero de 2016

A veces nos ponemos a pensar en vez de dejar que las cosas pasen, en vez de dejar que fluyan y sigan su ritmo, creemos tener todo controlado; cuando vemos que no es así y que los sentimientos nos exceden, es el momento en el que explota nuestro centro y nos desencaja de todo lo que habíamos planificado y planeado, hasta incluso las respuestas que ya teníamos estudiadas para todo, quedan fuera de contexto y no coinciden con lo que nos dice el motorcito que tenemos adentro.
Ahí mismo es cuando me doy cuenta de que tus caricias se sienten hasta los huesos, que hasta el más mínimo gesto se valora y se siente como si me bajaras la luna, que un beso puede llegar a generarme un cosquilleo dulce, que un pequeño roce hace que se me erice cada pelo del cuerpo y empiece a faltar el aire en el ambiente, que un abrazo puede hacerme sentir que jamás voy a caer, que una mirada, un sonrisa, una palabra por la mañana, otra por la noche y principalmente que el tiempo, ese tiempo que no recuperamos, ese tiempo que se dedica sin importar si es mucho o poco, pero que está destinado a morirse ahí, puede significar más de lo que esperaba y quería… Todo esto hace que me pregunte si realmente vale la pena pensar tanto o más bien sentir con cada partícula del cuerpo, brindándonos y abriéndonos a lo que pase, pero principalmente disfrutando del momento sin pensar en un “después”.
Me di cuenta, también, de que me hace peor tenerte lejos, sentirte lejos, no saber de ti, no hablarte; me resigno a sacarte de mi vida, a perderte. Estoy dispuesta a aceptar las reglas del juego. Te propongo un trato, sin presiones, ni ataduras, ni exigencias, ni obligaciones, ni responsabilidades, que sigas siendo tu, que siga siendo yo, como hasta ahora, que disfrutemos el uno del otro, de los momentos que pasamos juntos, que hablemos o que simplemente nos matemos, que riamos, que volemos, juntos, pero separados…
Solo eso…

jueves, 7 de enero de 2016

Que sólo quieres que te quieran y sólo quieres porque te quieren. Que sigues sin dar, y demandas recibir. Que buscas amor en dosis. Que quieres que te cuide. Que lo quieres todo, sin querer dar nada.

 (Toxica)

lunes, 4 de enero de 2016

Te juro que decirte lo que siento, es muy difícil de explicar. Causas algo, hay algo qué no se puede definir, se siente como un vacío tras tu ausencia, al esperar que no pueda verte otra vez.