sábado, 9 de enero de 2016

A veces nos ponemos a pensar en vez de dejar que las cosas pasen, en vez de dejar que fluyan y sigan su ritmo, creemos tener todo controlado; cuando vemos que no es así y que los sentimientos nos exceden, es el momento en el que explota nuestro centro y nos desencaja de todo lo que habíamos planificado y planeado, hasta incluso las respuestas que ya teníamos estudiadas para todo, quedan fuera de contexto y no coinciden con lo que nos dice el motorcito que tenemos adentro.
Ahí mismo es cuando me doy cuenta de que tus caricias se sienten hasta los huesos, que hasta el más mínimo gesto se valora y se siente como si me bajaras la luna, que un beso puede llegar a generarme un cosquilleo dulce, que un pequeño roce hace que se me erice cada pelo del cuerpo y empiece a faltar el aire en el ambiente, que un abrazo puede hacerme sentir que jamás voy a caer, que una mirada, un sonrisa, una palabra por la mañana, otra por la noche y principalmente que el tiempo, ese tiempo que no recuperamos, ese tiempo que se dedica sin importar si es mucho o poco, pero que está destinado a morirse ahí, puede significar más de lo que esperaba y quería… Todo esto hace que me pregunte si realmente vale la pena pensar tanto o más bien sentir con cada partícula del cuerpo, brindándonos y abriéndonos a lo que pase, pero principalmente disfrutando del momento sin pensar en un “después”.
Me di cuenta, también, de que me hace peor tenerte lejos, sentirte lejos, no saber de ti, no hablarte; me resigno a sacarte de mi vida, a perderte. Estoy dispuesta a aceptar las reglas del juego. Te propongo un trato, sin presiones, ni ataduras, ni exigencias, ni obligaciones, ni responsabilidades, que sigas siendo tu, que siga siendo yo, como hasta ahora, que disfrutemos el uno del otro, de los momentos que pasamos juntos, que hablemos o que simplemente nos matemos, que riamos, que volemos, juntos, pero separados…
Solo eso…

jueves, 7 de enero de 2016

Que sólo quieres que te quieran y sólo quieres porque te quieren. Que sigues sin dar, y demandas recibir. Que buscas amor en dosis. Que quieres que te cuide. Que lo quieres todo, sin querer dar nada.

 (Toxica)

lunes, 4 de enero de 2016

Te juro que decirte lo que siento, es muy difícil de explicar. Causas algo, hay algo qué no se puede definir, se siente como un vacío tras tu ausencia, al esperar que no pueda verte otra vez.

martes, 29 de diciembre de 2015

Para ti, que no me lees

"No sé dónde estarás ni si estarás pensando en cómo tardé más de diez segundos en apartar la mirada cuando te marchaste y no te diste la vuelta. Probablemente porque no sepas cuánto dura un corazón en salir a la calle sin abrigo cuando refresca y no te encuentra.

Quizás seas feliz, te emborraches a menudo y beses a otra que sepa comprenderte mejor que yo. Quizás le rías las gracias, le hagas el amor varias veces a la semana y, al dormir a su lado, no pienses en las ganas que tenía de matarte y de abrazarte a la vez. Quizás yo tuve la culpa de luchar demasiado, quizás eres de los que prefieren el amor descafeinado.

Tengo ganas de llorar... Recordarte es lo que me produce... Quisiera evitarlo, pero apareces sin avisar, de repente te instalas y todo parece de nuevo real... Y ahí vuelves a estar... Acariciando unos recuerdos que sé que debo olvidar...

Es el círculo vicioso de ésta soledad que tu ausencia me da... porque hice las cosas mal, te dí demasiado hueco en mi vida, en mis sueños y en mi realidad...y ahora el vacío es tan grande que es difícil de soportar...

Fue mi fallo; debí aprender a no dar tanto a quién te va a fallar... A quien no valora que le quieran de verdad... A quien dice te quiero muy rápido y sin pensar... A quien promete cosas sin la intención de luchar... A quien se enamora deprisa y al cambiar la brisa todo le es igual... A quien un día dice eres mi vida y al día siguiente se olvida...

Y es que fue mi fallo, me dejé enamorar por un ladrón de besos, un mago del soñar, un estafador de ilusiones, un poeta de mentiras, un carterista de almas, un seductor de sonrisas... Un truhán que no fue señor...

Y es que quién lo dijo sabía de lo que hablaba, amores que matan, nunca mueren... Y siempre habrá una canción, un lugar, un libro, un día del calendario que hará que te recuerde... Que hará que el dolor se instale para siempre...

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Me prometí a mi misma no volver a escribir sobre tí, pero mira, así somos dos los que rompen promesas.

Y es que hoy estoy exigente, intransigente, y exijo que me devuelvas.

Devuélveme ese trocito de mi que te llevaste, devuélveme mi sonrisa en tu mirada. Quiero de vuelta mis sueños, mis lagrimas derramadas, mis besos despilfarrados, mis palabras malgastadas, mi tímida desnudez, mi tiempo dilapidado...

Devuélveme todo aquello que ya forma parte de tu pasado porque quiero vivir mi presente y tu fantasma no me deja, me cohibe y me bloquea.

Y es que ésta mañana sonaba nuestra canción en la radio... Y no me vale con olvidarte... Sólo quiero recordarte sin que duela tanto... No entiendo porqué me has tenido que hacer tanto daño... Sólo te he querido, y éste es el precio que estoy pagando...

viernes, 4 de diciembre de 2015

¿Sabes? Renuncio a ti. Me pregunto ¿en qué momento empecé a menospreciarme sólo por compartir un segundo a tu lado?. He luchado por ti, pese a todos tus desplantes, he luchado incluso cuando más perdida estaba la batalla. Quiero que sepas que atrás dejo tu falso sentimiento, tu juego de enamorarme y luego ignorarme. Gracias por hacerme sentir la mujer más absurda, por ir a buscarte cuando me necesitabas. Gracias por ese falso, te quiero, que me dijiste, gracias por ilusionarme y hacerme caer en cuenta que otra vez he vuelto a equivocarme, gracias por preferir a ellos y a ellas. Me cansé, sólo espero que no te hagan lo mismo.